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El Plan General de Contabilidad

08/02/2021
El Plan General de Contabilidad

1.- Introducción

En esta entrada aprenderás a:

  1. Conocer la normativa relacionada con los libros contables obligatorios.
  2. Relacionar las funciones de los libros contables.
  3. Distinguir las fases del proceso contable.
  4. Diferenciar los cometidos del libro de Inventarios y Cuentas Anuales.
  5. Estructurar el balance de situación en masas y submasas patrimoniales.
  6. Conocer el formato europeo de la contabilidad informatizada.

2.- Normalización contable: el Plan General de Contabilidad

El PGC es a la contabilidad lo que las reglas ortográficas al lenguaje escrito.

La normalización contable es a la contabilidad lo que las reglas ortográficas al lenguaje escrito: un conjunto de normas y criterios preestablecidos legalmente que conducen a que la información empresarial sea comprensible y comparable a la de otros países, de acuerdo con las necesidades de la sociedad. La información contable de cada país rompe fronteras y salva obstáculos que hoy no tendrían razón de ser, contribuyendo al desarrollo económico, a la expansión del mundo de los negocios y al incremento de las relaciones económicas internacionales.

Al ser una ciencia cuyo objetivo es proporcionar información a terceros, la normalización contable se enfrenta en la actualidad al reto de armonizar «reglas ortográficas» de países distintos cuando aún hace poco más de medio siglo era todavía una técnica de registro de datos con muy poca validez normativa.

Las directivas son instrumentos legales de la normativa comunitaria que fijan la consecución de unos objetivos determinados pero dejando a elección de los estados miembros la forma de alcanzarlos.

La Unión Europea ha tenido que conciliar sus normativas contables para que no haya diferencias significativas entre la información transmitida por las empresas de sus países miembros. Más allá de las barreras de idiomas, y dentro de un orden, un ciudadano francés podrá comprender el balance de una empresa española y viceversa. En este sentido, el programa de armonización afrontado por Bruselas en los últimos años se ha concretado mediante la promulgación de instrumentos legales denominados directivas, los cuales permiten a los estados miembros recoger dentro de sus propias normativas las disposiciones pertinentes para lograr su cumplimiento.

El punto de partida de toda normalización es homologar las agrupaciones y denominaciones de los elementos patrimoniales que se establezcan. Para ello, el listado de cuentas de cualquier plan contable orienta a las empresas sobre el nombre y la forma con las cuales se debe contabilizar cualquier suceso que afecte a la valoración del patrimonio empresarial. De esta forma, un plan de cuentas se constituye en guía de obligada referencia para establecer el marco básico que precisa toda normalización contable para ser eficaz.

Si el Código de Comercio es el texto que legisla la obligatoriedad y llevanza de los libros contables, el Plan General de Contabilidad es el manual contable que normaliza la información contenida en esos libros para que la misma sea comprensible a cualquiera que esté interesado en la situación empresarial.

En España, el PGC es el texto de referencia contable que normaliza la información contenida en los libros contables para que sea comprensible a cualquiera que esté interesado en la marcha empresarial.

El PGC actualmente en vigor es el correspondiente al año 2008, un conjunto de principios, normas y procedimientos que adaptaron la contabilidad española a las directrices establecidas por la Unión Europea, las cuales han supuesto una mayor convergencia con las normas internacionales de información financiera (NIC/NIIF). Consta de 5 partes:

  1. Marco conceptual de la contabilidad
  2. Normas de registro y valoración
  3. Las cuentas anuales
  4. Cuadro de cuentas
  5. Definiciones y relaciones contables

El Plan General de Contabilidad es de aplicación obligatoria para todas las empresas. No obstante, las partes 4 y 5, referidas a la numeración y denominación de las cuentas con sus correspondientes definiciones y relaciones no tiene carácter vinculante, o sea, son de aplicación voluntaria.

3.- Marco conceptual de la contabilidad

No se trata de una norma propiamente dicha, sino que es la parte del PGC que identifica aquellos conceptos que se entienden como imprescindibles para preparar la información requerida en los estados financieros. El concepto básico es transmitir la doble noción de imparcialidad y objetividad que se debe perseguir con la redacción de la información contable. Es lo que se denomina transmitir la imagen fiel empresarial.

La imagen fiel empresarial es la que se obtiene como consecuencia de la aplicación sistemática y regular de los conceptos definidos por el marco conceptual de la contabilidad, entendiendo éstos como el mecanismo capaz de expresar la realidad económica de las transacciones realizadas por la empresa.

Los siete conceptos que integran este marco básico de la contabilidad son:

  1. Cuentas anuales: Están formadas por el balance, la cuenta de pérdidas y ganancias, la memoria, el estado de cambios de patrimonio neto y el estado de flujos de efectivo.
  2. Requisitos de las cuentas anuales: Relevancia y fiabilidad.
  3. Elementos de las cuentas anuales: Balance (activos, pasivos y patrimonio neto) y cuenta de pérdidas y ganancias (ingresos, gastos y patrimonio neto).
  4. Registro contable de los elementos de las cuentas anuales: En general debe realizarse siempre que sea posible valorar o determinar dichas cuentas de forma fiable.
  5. Principios contables: Son esenciales para lograr la imagen fiel de la empresa.
  6. Criterios de valoración: Se refiere a la asignación de valor monetario a cada uno de los elementos integrantes de las cuentas anuales.
  7. Principios y normas generalmente aceptados: Son los establecidos en el Código de Comercio y la restante legislación mercantil, el Plan General de Contabilidad en sus adaptaciones sectoriales, las normas de desarrollo que establezca el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC) y la demás legislación aplicable.

El ICAC, organismo autónomo público adscrito al Ministerio de Economía y Hacienda, está facultado para emitir consultas y normas en materia contable que desarrollen el PGC. Dichas normas, dictadas mediante resoluciones del ICAC y que acompañan al texto legal del PGC en un apéndice final, son de obligado cumplimiento.

3.1.- Principios contables

La aplicación de los principios contables (quinto concepto del marco conceptual de la contabilidad) se entiende como fundamental para lograr la imagen fiel de la realidad empresarial. Son los siguientes:

  • Principio de empresa en funcionamiento: Se considera que la gestión de la empresa continuará en un futuro previsible de tal forma que la aplicación de los principios y criterios contables no irá encaminada a determinar el valor del patrimonio a efectos de su enajenación global o parcial ni el importe resultante en caso de liquidación.
  • Principio de devengo: La imputación (asignación) de ingresos y gastos deberá hacerse en función de la corriente real de bienes y servicios que los mismos representen con independencia del momento en que se produzca la corriente de dinero derivada de ellos.
  • Principio de uniformidad: Una vez adoptado un criterio en la aplicación de los principios contables dentro de las alternativas que, en su caso éstas permitan, deberá mantenerse en el tiempo y aplicarse a todos los elementos patrimoniales con las mismas características en tanto que no se alteren los supuestos que motivaron la elección de dicho criterio. De alterarse estos supuestos, podrá modificarse el criterio adoptado en su día haciéndolo constar en la memoria y deberá indicarse el alcance de la influencia de la variación sobre las Cuentas Anuales.
  • Principio de prudencia valorativa: Riesgos previsibles y pérdidas eventuales deberán contabilizarse desde el momento en que se conozcan; en cambio, posibles beneficios positivos no serán contabilizados hasta el momento en que se produzcan, con independencia de las expectativas.
    En consecuencia, en el momento de realizar el cierre contable se tendrán presentes todos los riesgos y pérdidas previsibles, cualquiera que sea su origen, con independencia de cuál fuera el resultado del ejercicio.
  • Principio de no compensación: En ningún caso podrán compensarse las partidas de activo y de pasivo del balance ni las de gastos e ingresos. Serán valoradas por separado los elementos integrantes de las distintas partidas de activo y de pasivo.
  • Principio de importancia relativa: Dada la diversidad de sucesos que afectan al patrimonio empresarial, es necesario recoger únicamente aquellos que tengan importancia económica suficiente en la contabilidad de la misma, pudiendo prescindir de sucesos con relevancia escasamente significativa en la variación.

Aparte de los expresados, la práctica contable contempla otros de aplicación voluntaria que deberán ser explicados y justificados por la empresa que quiera someterse a los mismos. En caso de duda o conflicto entre estos principios contables obligatorios, deberá prevalecer el mencionado: aquel con cuya aplicación se alcance una mejor imagen fiel de la empresa.

Otros principios que eran obligatorios en el PGC de 1990 no son mencionados en el nuevo PGC de 2008, pero los mencionamos igualmente porque están implícitos en algunos apartados del nuevo PGC. Son los siguientes:

  • Principio de registro: Los sucesos económicos que den lugar a los hechos contables deben registrarse cuando nazcan los bienes, derechos y obligaciones que ellos mismos originen. Habrá que ir registrando en los libros correspondientes todas las operaciones relativas a la actividad de la empresa, como el pago de un recibo, la emisión de una factura o la adquisición de mobiliario. Sin embargo, la aplicación de este principio está supeditada a las limitaciones que la «eficacia» recomiende, con el objetivo de no tener al contable lápiz en mano o delante del ordenador de forma permanente. En este sentido, el Código de Comercio contempla la posibilidad de efectuar anotaciones que resuman operaciones realizadas en un plazo no superior al mes.
  • Principio de precio de adquisición (ahora reconvertido en un criterio de valoración): Como norma general, todos los bienes y derechos se contabilizarán por su precio de adquisición o por su coste de producción.
  • Principio de correlación de ingresos y gastos: El resultado del ejercicio estará constituido por los ingresos de dicho periodo menos los gastos realizados para la obtención de aquéllos, así como los beneficios y perjuicios no relacionados claramente con la actividad de la empresa. Por ejemplo, el estado contable cuenta de Pérdidas y Ganancias aplica este principio, comparando por diferencia los ingresos y los gastos del mismo periodo.

4.- Normas de registro y valoración

Con ser la base fundamental, el marco contable de la primera parte del plan es demasiado generalista como para que de la aplicación de los mismos no puedan surgir interpretaciones distintas. El PGC se hace eco de este problema desarrollando la interpretación de los principios contables y otras disposiciones de la primera parte del plan para situaciones más específicas y/o comunes a través de 23 normas. Cada una de estas normas de registro y valoración toma su nombre del elemento sobre el que versan.

5.- Las Cuentas Anuales

El contenido y estructura de los estados que integran las Cuentas Anuales presentan una normativa muy estricta debido a que son el vehículo de comunicación entre la empresa y terceros ajenos a ella. Cualquiera podrá consultarlas en el Registro Mercantil de la provincia donde la empresa tenga su domicilio social, una vez que el empresario cumpla con sus obligaciones mercantiles en materia de contabilidad depositando el libro de Inventarios y Cuentas Anuales y el libro Diario. Las Cuentas Anuales se componen de cinco partes:

  • El balance de situación: Sintetiza ordenadamente las cuentas patrimoniales a cierre del ejercicio, informando sobre la situación económico-financiera del patrimonio en sus elementos del Activo y Pasivo.
  • La cuenta de Pérdidas y Ganancias: Relaciona gastos e ingresos del ejercicio debidamente separados, informando sobre el resultado y causas que originan el mismo.
  • El Estado de Cambios en el Patrimonio Neto (ECPN): Como su propio nombre indica, se trata de un estado contable que, partiendo del resultado de la cuenta de pérdidas y ganancias, recoge los cambios en el patrimonio con origen en actividades específicas de ámbito financiero o internacional.
  • El estado de Flujos de Efectivo (EFE): Es un estado específico para las grandes empresas, el cual informa sobre la utilización de los activos monetarios clasificando sus movimientos por actividades e indicando la variación neta de dicha magnitud en el ejercicio. En la práctica este estado contable equivale al antiguo cuadro de financiación del PGC de 1990.
  • La Memoria: Es un documento destinado a completar y/o matizar aspectos que precisen mayor detalle de la información contenida en los estados contables anteriores.

6.- El cuadro de cuentas

Atendiendo a la función que desempeñan los elementos en la empresa, el Plan General de Contabilidad establece una clasificación de las cuentas en nueve grupos.

Cada uno de los nueve grupos está subdividido en subgrupos y cada subgrupo en cuentas. Todas las cuentas tienen asignado por lo menos un código numérico de tres dígitos que permite listarlas de menor a mayor como si de un diccionario de cuentas se tratara.

En el Plan General de Contabilidad, algunas cuentas vienen definidas por cuatro dígitos, aunque las empresas están facultadas para establecer un mayor número de dígitos en función de sus necesidades. A estas cuentas que respetan la numeración establecida por el PGC, y a las que se les añaden más dígitos para desarrollar una mejor gestión empresarial, se les denomina subcuentas.

Las subcuentas son adaptaciones del cuadro de cuentas del PGC que consisten en la adición de dígitos a las numeraciones ya existentes para una mejor adaptación a las necesidades empresariales.

GRUPOS CONTABLESFUNCIONESESTADO CONTABLE
1.- Financiación básicaFuentes de financiación empresarial a largo plazoBALANCE
2.- InmovilizadoInversiones que permanecen varios ejercicios en el patrimonio empresarial posibilitando desarrollar la actividad empresarial
3.- ExistenciasProductos en almacén
4.- Acreedores y deudores por operaciones comercialesDerechos de cobro y deudas de pago pendientes derivadas de la actividad habitual de la empresa
5.- Cuentas financierasEfectivo, cuentas bancarias, inversiones y deudas a corto plazo
6.- Compras y gastosCuentas de compras, gastos, ventas e ingresos que irán a regularización para configurar el resultado del ejercicioPÉRDIDAS Y GANANCIASESTADO DE CAMBIOS EN EL PATRIMONIO NETO
7.- Ventas e ingresos
8.- Gastos imputados al patrimonio netoCuentas que reflejan ciertos decrementos del patrimonio neto
9.- Ingresos imputados al patrimonio netoCuentas que reflejan ciertos incrementos del patrimonio neto

Cada uno de los nueve grupos de cuentas en el PGC está subdividido en subgrupos y cada subgrupo en cuentas, de tal forma que todas las cuentas tienen asignadas por lo menos un código numérico de tres dígitos que permite listarlas en orden ascendente como si de un diccionario de cuentas se tratara.

Aunque la numeración y denominación de las cuentas del PGC es voluntaria, la mayoría de las empresas usa su listado porque su utilización sí es obligatoria a la hora de redactar las Cuentas Anuales de la tercera parte del Plan. Es decir, indirectamente es aconsejable la adopción voluntaria de las cuentas del Plan para facilitar posteriormente la elaboración de las Cuentas Anuales.

6.1.- Plazos y vinculaciones

El PGC establece una doble clasificación de las cuentas: en función del tiempo y en función de la vinculación de la empresa con otras empresas.

Así, en función del plazo, el PGC distingue entre largo y corto plazo. La pertenencia de las cuentas a uno u otro grupo condiciona el tiempo de permanencia e influencia de las mismas en el patrimonio empresarial. Largo plazo es toda operación cuyo vencimiento sea superior a un año y corto plazo con vencimiento igual o inferior a un año (doce meses). Debido a esta distinción existen cuentas con idéntica función pero agrupada en grupos diferentes. Por ejemplo, las cuentas 173 y 523 representan deudas por adquisición de inmovilizado.

En el caso de que quede un año o menos para el vencimiento de una operación que inicialmente fue contabilizada a largo plazo, se reclasificará el saldo pendiente en cuentas a corto plazo.

En función de la vinculación de la empresa con otras, el PGC distingue entre cuatro supuestos:

  • Empresas del grupo: Se produce esta situación cuando una empresa posee dominio total sobre las decisiones de otras empresas. Esta circunstancia se da cuando se tiene mayoría de consejeros en el Consejo de Administración o cuando se posee más del 50 % de participación de capital en otra empresa.
  • Empresas asociadas y multigrupo: Se produce esta situación cuando una empresa puede ejercer una influencia notable sobre otras empresas. Esta situación se produce cuando se posea al menos un 20 % del capital de otra empresa, o un 3 % si ésta cotiza en bolsa.
  • Otras vinculaciones: Cuando no se da ninguna de las dos situaciones anteriores, pero existe algún tipo de vinculación, como es el caso de lo que se denomina combinaciones de negocios y negocios conjuntos, como por ejemplo, los negocios en participación, las uniones temporales de empresas o las comunidades de bienes.
  • Resto de empresas: Cuando no se da ninguna de las tres situaciones anteriores, el PGC entiende que no existe vinculación alguna.

De igual forma que existen cuentas duplicadas en función del plazo, también existen cuentas con idéntica función pero en distintos subgrupos debido a la existencia de vinculaciones entre empresas. Es el caso de las siguientes cuentas:

  • 173 Proveedores de inmovilizado a corto plazo
  • 1613 Proveedores de inmovilizado a largo plazo, empresas del grupo
  • 1614 Proveedores de inmovilizado a largo plazo, empresas asociadas
  • 1615 Proveedores de inmovilizado a largo plazo, otras partes vinculadas

7.- Definiciones y relaciones contables

Las definiciones dan una idea general sobre cuáles son los elementos patrimoniales que representan. Las relaciones contables describen los motivos más comunes de cargo y abono, y hacen referencia a otras cuentas que, con frecuencia, «comparten» asiento con la cuenta titular.

8.- Estructura del balance de situación

  • Patrimonio Neto (a largo plazo): Es la parte residual de los activos de la empresa, una vez deducidos todos sus pasivos.
  • Pasivo no corriente (a largo plazo): Son las deudas con terceros ajenos a la empresa con plazo de vencimiento superior a 12 meses.
  • Pasivo corriente (a corto plazo): Son las deudas con terceros con plazo de vencimiento igual o inferior a 12 meses.
  • Activo no corriente (a largo plazo): Se trata de los bienes y derechos con carácter permanente en la empresa. Esta submasa patrimonial está compuesta por la infraestructura empresarial: oficinas, ordenadores, maquinaria, etc., de tal forma que también se la conoce con el nombre de inmovilizado.
  • Activo corriente (a corto plazo): Bienes y derechos con plazo de permanencia igual o inferior a 12 meses. Se subdivide a su vez en otras tres submasas patrimoniales: existencias (productos almacenables objeto de compra o venta), el llamado realizable (derechos pendientes de cobro) y el disponible (tesorería, efectivo y cuentas bancarias.

Es ahora cuando se pone de manifiesto que la disposición que adoptan las submasas patrimoniales en las columnas del balance de situación no es caprichosa, puesto que basta un simple vistazo para relacionar elementos patrimoniales en ambas columnas con plazos similares. Esto hace posible, por ejemplo, determinar rápidamente si la empresa va a poder atender las deudas a pagar en menos de 12 meses con elementos patrimoniales del Activo a corto plazo.

Estructura del balance de situación
Estructura del balance de situación en masas y submasas patrimoniales atendiendo a criterios de liquidez y exigibilidad.

9.- Contabilidad de la PYME. Contabilidad informatizada

La difusión y el abaratamiento de equipos y programas informáticos, unido a las indudables ventajas que aportan, ha convertido a la ofimática en una herramienta imprescindible en cualquier empresa.

Su situación permite obtener en tiempo real cualquier informe o libro auxiliar derivado de la contabilización de los derechos contables en el libro Diario. Los tres pilares sobre los que descansa la contabilidad informatizada son:

  • Rapidez: Numerosas tareas rutinarias así como las actualizaciones de los estados contables son realizadas automáticamente y en tiempo real.
  • Fiabilidad: La informática ha desterrado los errores de cálculo; nada que ver con la lenta y a veces errónea contabilidad manual de antaño. Además, el volumen y calidad de los informes es mucho mejor.
  • Economía: Las máquinas ahorran tiempo, horas de trabajo humano y espacio físico.

Aunque en el mercado existe una gran variedad de programas informáticos con los que registrar la realidad económico-financiera de una empresa, la mecánica de funcionamiento es prácticamente la misma en todos ellos, por lo que en lugar de explicar una aplicación informática concreta describiremos una serie de características comunes.

En general, es posible diferenciar dos fases: una primera de acceso al corazón del programa, y la segunda, de trabajo contable propiamente dicho. A su vez, cada una de estas fases se subdivide en varios procesos.

Lo más frecuente hoy en día, y para evitar problemas de compatibilidad entre distintos programas, es adquirir un paquete informático que integre la gestión contable con la gestión comercial (que abarca el almacén y la facturación) y la laboral (todo lo relacionado con personal, como nóminas o seguros sociales).

1ª fase: acceso al programa y apertura de empresa

Entrar en cualquier programa informático de gestión empresarial, contable o no, pasa por identificar al usuario y la empresa con la que se quiere trabajar.

  • Clave de acceso: Introducción del usuario entrante con su clave de acceso correspondiente. Un único usuario con todos los privilegios, el administrador, configura el sistema de seguridad para que otros usuarios autorizados puedan acceder a una o varias áreas de la aplicación.
  • Maestro de empresas: Estos programas están diseñados para llevar la contabilidad de una o más empresas durante varios ejercicios económicos, de tal forma que cada vez que entramos se nos ofrece un listado de empresas en el que podemos añadir una nueva o modificar, eliminar o seleccionar una ya existente. Si la empresa es nueva, hay que introducir sus datos generales, como por ejemplo el nombre, la forma jurídica, los datos fiscales y, sobre todo, los parámetros específicos de un ejercicio contable, tales como:
    • Plan de cuentas: Las empresas presentan sus cuentas de acuerdo con dos modelos (el normal y el abreviado), de tal forma que lo primero que procede es seleccionar uno de ellos, aunque también es posible, por comodidad, seleccionar el plan de cuentas de una empresa ya existente.
    • Fechas contables relevantes: Se refiere a las fechas de inicio y fin de ejercicio así como a las fechas en que se podrá acceder al programa para realizar el trabajo contable.
    • Relación con otras empresas: Otra posibilidad es que, debido a sus estrechos vínculos (empresas con participación o del grupo), que dos o más empresas tengan que presentar sus Cuentas Anuales conjuntamente, en lo que se llama estados contables consolidados.

2ª fase: entorno de trabajo en la empresa seleccionada

Con una determinada empresa seleccionada o activada, accedemos al corazón del programa, donde se nos ofrece un amplio abanico de posibilidades en forma de menú principal. La secuencia lógica es la siguiente:

  • Plan de subcuentas: Al crear una empresa se escoge un plan de cuentas pero ahora debe crear y mantener actualizado un fichero de subcuentas adaptado a sus necesidades.
  • Entrada de asientos en el Diario: Es la opción de trabajo más utilizada y, sin duda, la más importante. Al introducir el apunte contable correspondiente, el programa, con vistas a su cumplimentación o consulta, pregunta al usuario por la relación que guarda el apunte con registros auxiliares tales como los archivos de facturas, cheques, IVA o amortización. Además, es posible añadir, modificar o eliminar subcuentas. En todo caso, para registrar los apuntes en el libro Diario, la mayoría de programas informáticos utiliza el rayado italiano o europeo, en lugar del americano, que es el que se utiliza con fines pedagógicos en la mayoría de las publicaciones contables.
  • Traspaso de cargos y abonos: Los programas informáticos transcriben automáticamente los distintos cargos y abonos redactando al instante el libro Mayor y los distintos estados contables que integran el libro de Inventarios y Cuentas Anuales.
  • Listados: Aparte de los libros contables es posible listar por pantalla o impresora cualquier registro auxiliar tanto por fechas como por departamentos. También suele ser posible listar e imprimir los modelos oficiales que hay que cumplimentar y presentar ante la Administración Pública.
  • Operaciones de fin de ejercicio: Los asientos de regularización y cierre son realizados automáticamente, momento en el cual el programa da la opción de crear una nueva empresa con el asiento de apertura y fecha correspondiente.
  • Copias de seguridad: El único gran inconveniente que tiene la contabilidad informática es la «fragilidad» de los archivos contables almacenados en el disco duro de un ordenador, que nos exige hacer constantemente copias de seguridad en discos, el disco duro o en papel.
  • Otros: Todos los programas incorporan una serie de herramientas que facilitan la labor del contable, tales como una calculadora, una agenda, opciones de usuario o de impresión, etc.

En definitiva, con sólo introducir los datos en el libro Diario, los programas informáticos realizan automáticamente y en cualquier momento del año todo lo demás. No obstante, hay que tener en cuenta que un ordenador no deja de ser una máquina, sólo puede sustituir al contable en operaciones de tipo mecánico, como por ejemplo la regularización o la redacción de los balances de comprobación, ya que tampoco nos informa de la utilización incorrecta de cuentas o de la anotación en las mismas de cantidades indebidas.

Los errores cometidos al introducir los datos en el libro Diario se trasladarían automáticamente al resto de documentos contables, de tal forma que mientras no se corrijan los mismos la información suministrada por el resto de estados y documentos contables no será correcta.

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