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Introducción al marketing para pequeñas empresas

06/05/2020
Introducción al marketing para pequeñas empresas

1.- Introducción

Marketing es un término confuso. Si hicieras una encuesta ahora mismo a diez negocios distintos, cada uno tendría una versión diferente acerca de lo que es marketing para su empresa. Algo de lo que seguro estarían de acuerdo es que el marketing es esencial, aunque a veces sea difícil darle una definición o diferenciarlo de otras actividades como publicidad o ventas.

¿Al marketing lo ves más cercano al área de productos, finanzas o se trata de un silo independiente?

La realidad es que el marketing es un manto que cubre toda nuestra empresa. Es un proceso con el cual logras adquirir y retener clientes. Así de simple. Cubre todos los pasos orientados a lograr ese objetivo. Desde ajustar tus productos o precios, evaluar tus comunicaciones online y offline, distribución, atención al cliente y todos tus esfuerzos empresariales.

Cuando aislamos nuestro marketing es cuando nos metemos en problemas.

Una de las ventajas de las pequeñas empresas es que tienen menos barreras o burocracia a la hora de integrar con otros departamentos o alinear el equipo con un objetivo común.

Simplificando, marketing es atraer nuevos clientes y retener, manteniendo satisfechos a nuestros clientes actuales. Es un proceso constante, pero con una definición tan específica.

¿En qué se diferencia el marketing para pequeñas empresas?

Bueno, aunque sea algo redundante, se trata de la dimensión de sus recursos. Empresas grandes tienen presupuestos grandes. Esto nos lleva a ser más selectivos a la hora de decidir dónde apostamos aprender y cambiar tu estrategia rápidamente para asegurar que tu inversión no se desperdicie.

Otro recurso con el que cuentan las grandes empresas es el humano, muchas personas, o incluso muchos equipos, dedicados en exclusiva a gestionar marketing. Ya sea para administrar distintos canales de marketing o producto. Es probable que tú no puedas darte ese lujo y que en realidad tú seas el responsable de varias de las tareas o cuentes con un equipo muy pequeño. Por esa razón, es conveniente apuntar los cañones a canales o segmentos demográficos específicos que sabes van a darte los mejores resultados posibles con los recursos que cuentas.

Finalmente, la última diferencia son los datos. Grandes compañías tienen acceso a datos de investigación de mercado, herramientas y acuerdos con otras empresas. A cargo de esos datos se encuentra un analista, responsable de presentar la información y otorgar conclusiones con la certeza de contar con un muestreo adecuado. Por tu lado, cuentas con muestras más pequeñas de información, ya sea de ventas, tus clientes o la actividad en tu sitio web. Ya debes estar pensando: «Cómo quisiera contar con el presupuesto, equipos y datos de una gran empresa». Pero la realidad es que tú tienes la ventaja. En el día a día, conoces a tus clientes y los conoces muy bien. Puede que trabajes solo o con un equipo de marketing pequeño dedicado, lo cual te permite aprender y moverte rápido en cuanto detectes una oportunidad o veas que estás cometiendo un error. Burocracia a la hora de recibir piezas de marketing o aprobaciones pendientes, no, eso no va a sucederte a ti. Siendo pequeño puedes reaccionar rápido ante cambios en el mercado e involucrarte a fondo en las tareas que requieren tu mayor prioridad.

Recuerda: Marketing es la actividad más importante dentro de toda empresa, incluso la tuya.

2.- Un enfoque marketinero

Un gran problema que tienen muchas empresas pequeñas cuando se acercan al marketing es la parálisis por análisis. Ésta realmente es el estado de pensar tanto en una situación al punto de nunca tomar una decisión o hacer algo al respecto. Puede ser que la decisión sea demasiado complicada, haya demasiadas opciones, o está la creencia de que tienes que esperar a que algo esté terminado antes de poder empezar con cualquier otra cosa.

La verdad es que, si estás tratando de enfrentarte al marketing, sin desglosar sus componentes, te vas a bloquear. Es que hay tantas cosas que puedes hacer que es difícil saber lo que debes hacer, y mucho menos por dónde tienes que empezar.

Juntos vamos a acercarnos al marketing de una manera que puede sentirse un poco lenta pero que es realmente el enfoque correcto.

Vamos a empezar por entender para quién estás comercializando. Esto se conoce como mercado objetivo. Y comprender quiénes son, qué los motiva, y cómo tu producto o servicio resuelve sus problemas. Es el primer paso.

Podrías pensar que ya tienes esto cubierto, pero te invito a trabajar en el ejercicio porque todo depende de esto. Una idea fuera de lugar en tu identificación del mercado objetivo y todo el proceso se vendrá abajo.

A partir de ahí, vamos a echar un vistazo al producto o servicio que estás ofreciendo, qué lo hace único, cómo encaja en el mercado al que estás apuntando. A menudo, es posible que tengas que modificar tu propuesta de valor o tu público hasta que encuentres el más adecuado. Y, siendo sinceros, se trata de un proceso repetitivo, lo sigues perfeccionando luego de que el ciclo de marketing ya esté en marcha.

Y luego es una cuestión de mirar a tu competencia, a oportunidad de participación en el mercado y cómo cuadras.

En este punto, puedes estar pensando que es hora de sumergirte en la comercialización efectiva, pero recuerda, esta parte es marketing, esta es la base del mercadeo, así que, aunque sientas como que no has hecho nada para progresar, sí lo estás haciendo.

El siguiente paso es evaluar tu marca, auditar tu mercado actual y echar un vistazo a todos los puntos de contacto de tus clientes.

Con esto listo, vamos a tomar un desvío para fijarnos en los canales de comercialización, para que puedas encontrar la manera de aprovechar el trabajo que acabamos de hacer y empezar a impulsar tu mensaje.

Por último, sí sentirás como que estamos haciendo marketing. Juntos vamos a pulir un plan de marketing, revisando oportunidades publicitarias para seleccionar las mejores opciones y luego solidificar un plan para medir los resultados. Esto de ninguna manera va a ser fácil ni rápido, ni los resultados serán instantáneos, pero si aplicas y trabajas con estos conceptos empezará a tener sentido. Las cosas caerán en su lugar y encaminarás tu marketing pieza por pieza hasta que tomes impulso.

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