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Optimización de la Página de Inicio – Introducción

07/06/2019
Optimización de la Página de Inicio – Introducción

A la página de inicio de una web también se le denomina “home” o “página principal”.

Se trata de la página que aparece cuando el usuario escribe la dirección web raíz en Internet o bien cuando pincha en un link que le lleva al mismo sitio.

Entonces, una página de inicio sería aquella que aparecería al introducir una dirección web raíz del tipo: www.dominio.es.

La página de inicio es la puerta de entrada de los usuarios a los contenidos de un sitio web y actúa como una especie de escaparate.

Por ejemplo, la página de inicio de Neetwork es lo que ves en www.neetwork.com

Así, haría idéntica función que el índice de un libro, desde el cual se facilita el acceso al resto de contenidos.

Este concepto quizás sea obvio, pero es indispensable saber que, así como otras clases de página pueden presentarse determinado número de veces (páginas de producto, por ejemplo), la página de inicio, en principio, es solo una.

Es el tipo de página que solo se dará en una ocasión en la web. Ya que es única, su importancia es mayor en el sentido de que tiene que satisfacer al usuario y ayudarle a alcanzar los objetivos que persigue cuando entra en el sitio web.

Sabiendo esto y si necesitáramos colocar la página de inicio en el gráfico de una web, esta se ubicaría en lo alto del todo, en la cima.

La página de inicio tiene la capacidad de brindar mejoras al rendimiento general de la web.

Necesidades de usuario y clases de página de inicio

Respecto a la navegación web, el usuario normalmente llega a la información que está buscando mediante el modelo de acceso por recuperación de información.

Se trata de una modalidad de acceso a la información en el que es el propio usuario el que busca e identifica la información que le interesa, es decir, no espera que este llegue a él, sino que tiene parte activa para alcanzar su objetivo.

Es la modalidad más habitual y supone que, a la hora de confeccionar y determinar los contenidos y estructura del sitio web, habrá que tener en cuenta las necesidades del usuario y su motivación.

Entonces, tendremos que organizar los contenidos y estructuras atendiendo a sus necesidades.

Podemos distinguir tres grupos de necesidades de obtención de información. Si comprendemos las particularidades de cada uno, sabremos cómo configurar la página de inicio:

1. Necesidad navegacional. Se orienta a la visibilidad y facilidad de acceso a la web. El usuario quiere encontrar el sitio web y entrar en él, de modo que utilizará diversas herramientas para conseguir su objetivo navegacional (usará distintos navegadores, introducirá la URL que le llevará a la página de inicio, etc). Por ello, es importante que nos aseguremos de que nuestro sitio web es visible y se puede encontrar fácilmente y, por ende, nuestra página de inicio, pues esta va a funcionar como un escaparate de la propuesta que tenemos que hacerle al usuario.

Este sería un ejemplo de necesidad navegacional, el usuario busca en Google “neetwork” porque desea acceder a la web de la empresa y acceder a nuestro contenido.

2. Necesidad transaccional. El usuario desea realizar una acción en la web, tal como adquirir un producto o servicio, descargar o colgar un archivo, reproducir un vídeo, etc. Se trata de una necesidad que se basa en funciones, en llevar a cabo una acción para conseguir un fin. En esta situación, la página de inicio tendrá que estar diseñada atendiendo a la acción que el usuario quiere ejecutar.

La página de inicio de Facebook es un ejemplo de necesidad transaccional, el usuario completa un registro para poder conectar con sus amigos en la red social.

3. Necesidad informativa. El usuario desea obtener una información o datos específicos.

Estos aspectos acerca de las necesidades que tienen los usuarios que entrarán en nuestro sitio deben orientarse a nuestra propuesta en la web y, concretamente, a nuestra página de inicio.

En relación a la necesidad navegacional, tenemos que recordar que la página de inicio será aquella por la que entrarán los usuarios que han buscado la marca en la red y que muestran interés por ella después de haber visualizado alguna publicidad.

La entrada a páginas internas se efectuará, en términos generales, mediante la estructura de contenidos que hemos confeccionado y que se muestra en la página de inicio.

La necesidad navegacional se orienta a dar visibilidad y facilitar el acceso tanto a la web, como a la página de inicio y a los contenidos, organizando estos para que su reconocimiento y localización sea sencilla.

La necesidad transaccional se orienta a satisfacer funciones concretas del usuario en relación a un propósito. Entonces, la página de inicio debe reflejar el acceso a dichas funciones. El usuario sabe que la navegación arranca en la página de inicio y tiene llevar a cabo una acción para lograr su objetivo.

Finalmente, la necesidad informativa supone que la página de inicio cuente con una estructura apropiada para que el acceso a la información buscada por el usuario resulte sencillo. Podríamos decir que la página de inicio tiene el mismo papel que el índice de un libro, ya que nos expone la localización de cada contenido dentro de la estructura de información de la web. Esta estructura deberá estar expuesta de forma fácil y orientada al éxito del usuario.

Atendiendo a estas necesidades de usuario y clases de página de inicio, vamos a presentar las características más importantes que deben incluir las páginas de inicio para poder satisfacer dichas necesidades:

  1. Visibilidad y “encontrabilidad” (findability). Para responder adecuadamente a la necesidad navegacional, la página de inicio tendrá que poder ser encontrada de forma fácil. Esto quiere decir que a cualquier usuario que use un buscador online, le resultará sencillo identificar ese resultado que le dirija a nuestro sitio. No en vano, en numerosas ocasiones, una errónea gestión de la página de inicio o de la web puede implicar que esta sea imposible de encontrar desde los buscadores, un signo de incompetencia. En conclusión, el usuario nos está buscando porque nos quiere visitar, pero el hecho es que no es capaz de encontrarnos porque los resultados del buscador de Internet no le dirigen a nuestro sitio.

Los motivos principales de que el usuario no sea capaz de acceder a nuestro sitio son:

  • La web ha sido confeccionada con tecnologías poco amigables para los buscadores, por lo que estos no pueden indexarla y, por tanto, no se muestra entre los resultados del buscador. La única vía de acceso es introducir la URL en el navegador. Ocurre que, a veces, una ineficaz gestión de la tecnología de desarrollo permite que el sitio se localice, sí, pero de modo deficiente.
  • El archivo robots.txt, que se localiza en la ruta dominio.com/robots.txt, está bloqueando el acceso de los robots de los buscadores a la web. Se trata de un error frecuente que afecta a las webs que están experimentando modificaciones a nivel de desarrollo, tales como segundas versiones y que están siendo testeadas en preproducción con el archivo robots.txt y bloquean el acceso para que no se produzca una indexación accidental. Cuando se ponen nuevamente en producción no se indexan correctamente y, por ello, el usuario no los puede localizar.
  • La página de inicio incluye la etiqueta /noindex en su HTML, con lo que se produce el mismo resultado que en el anterior caso. En esta ocasión, el sitio no puede ser indexado y, por ello, tampoco reconocido por los motores de búsqueda en Internet.
  • Las entregas HTTP aparecen gestionadas erróneamente. En este caso, o bien el sitio no está indexado adecuadamente, o bien sí lo está, pero una gestión deficiente de la entrega HTTP desemboca en la aparición de un error de tipo 404 cuando se accede a la página de inicio.
  1. Identificación de la marca. Cuando entramos en la página de inicio de una web, el usuario debe poder identificar la marca a la que pertenece el sitio web. Esta debe estar bien visible en la página de inicio, de modo que el usuario nos reconozca enseguida.
  2. Descripción de la actividad. También en la página de inicio debe quedar clara la actividad a la que nos dedicamos. Si el usuario no encuentra esta descripción puede que decida no realizar la acción que tenía pensada. Y es que se puede dar el caso de que, aunque el usuario conozca nuestra marca, no sepa a qué nos dedicamos exactamente. La descripción de la actividad se muestra de manera frecuente a través de un eslogan o tagline.
  3. Acceso sencillo a la estructura de contenidos. Las páginas de inicio deben estructurarse de tal forma que al usuario le resulte sencillo acceder a los contenidos que le interesen de manera eficaz. Así, una parte de la página de inicio, con frecuencia, se utiliza para destacar algunas categorías (las más consultadas, por ejemplo), aunque el acceso al resto debe ser igualmente fácil.
  4. Determinar y facilitar la ejecución de funciones. La navegabilidad debe ser fácil para el usuario, pero también la localización de los contenidos. Por ello, la página de inicio actúa como una especie de guía que orientará y conducirá al usuario para ejecutar las acciones que desea. Normalmente, las funciones se muestran de dos maneras. Por un lado, se puede realizar una clasificación enfocada a la audiencia (para sus necesidades de información) y, por otro, está la clasificación enfocada a la tarea. Cuando se trata de facilitar el acceso a las funciones, se suele recurrir a esta última, a la clasificación orientada a la tarea, que se basa en conducir al usuario a las funciones mediante categorías presentadas como acciones del tipo “Sube tus fotos”, “Comparte con tus contactos”, etc.

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